El paquete de conciliación presupuestaria debe aliviar a los que tienen dificultades, no imponerles cargas adicionales
Kerry Alys Robinson, presidenta y directora ejecutiva de Catholic Charities USA, el arzobispo Borys Gudziak, presidente del Comité de Justicia Doméstica y Desarrollo Humano de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), y la hermana Mary Haddad, RSM, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación Católica de Salud de los Estados Unidos, emitieron la siguiente declaración conjunta para subrayar su mensaje a los legisladores sobre la importancia de Medicaid y otras políticas esenciales para que las familias puedan satisfacer sus necesidades humanas básicas:
"En esta Cuaresma, leemos la llamada a volver al Señor del profeta Isaías: "Poned por meta la justicia". (Is. 1, 17). Es por el bien de la justicia que la Iglesia católica se compromete a proporcionar consuelo, esperanza y alivio a los que son pobres y sufren. Las agencias de Caridades Católicas y los hospitales católicos, los centros de cuidados a largo plazo y las clínicas de las diócesis de todo el país encuentran a nuestros vecinos más vulnerables con dignidad y les proporcionan alimentos, refugio, asesoramiento, asistencia sanitaria, educación, formación y otros servicios. La cercanía de la Iglesia a los pobres es la base de nuestra defensa. Sabemos de primera mano que las familias tienen dificultades. Medicaid, SNAP, el crédito fiscal por hijos y otras políticas son esenciales para ayudar a muchas familias a cubrir sus necesidades humanas básicas. A medida que el Congreso sigue trabajando en la legislación de conciliación presupuestaria, les imploramos que protejan programas como Medicaid y SNAP y que amplíen el CTC a los niños más vulnerables. Los recortes fiscales que favorecen en gran medida a las personas más ricas no deberían ser posibles a través de recortes en la asistencia sanitaria y la alimentación de las familias que luchan por llegar a fin de mes. El paquete final de reconciliación presupuestaria debe proporcionar alivio a las familias de bajos ingresos y no debe imponer cargas adicionales a los que están luchando. Para responder a la llamada de Isaías a la justicia, es urgente actuar: "Venid ahora, pongamos las cosas en su sitio, dice el Señor" (Is. 1:18)".