Ernest y Hattie Laday, marido y mujer desde hace 43 años, vivían de una renta fija cuando el huracán Isaac arrasó su pueblo de Lutcher, LA. No tenían seguro ni dinero para reparar su casa. La recuperación de desastres proporcionada por Caridades Católicas desempeñó un papel clave para devolverles a un lugar de autosuficiencia.
Devolver a sus hogares a familias como la de los Laday es uno de los principales objetivos de la gestión de casos de catástrofe. Para la población del sur de Luisiana y para Catholic Charities Archdiocese of New Orleans (CCNO), la capacidad de recuperación ante catástrofes se ha convertido en una característica tan definitoria como la música jazz y el Mardi Gras lo son para la ciudad de Nueva Orleans. Desde la devastación causada por el huracán Katrina en 2005, al que siguieron otros huracanes y catástrofes, la CCNO ha aumentado su capacidad para colaborar con la comunidad en general y proporcionar ayuda para la recuperación a los afectados por las catástrofes.
Con su probado historial de respuesta eficaz ante catástrofes, la CCNO fue elegida para liderar un consorcio de socios comunitarios con el fin de ofrecer gestión de casos de catástrofe y coordinar la asistencia y los servicios a los afectados por el huracán Isaac en 2012. Muchos de los gestores de casos y administradores del programa de gestión de casos de catástrofe de la agencia formaban parte de la plantilla desde el huracán Katrina y habían adquirido una valiosa experiencia en la coordinación de los servicios necesarios.
"La gestión de casos de catástrofe es un trabajo complejo, pero debe verse como una oportunidad", afirma Tony Wright, director del programa de gestión de casos de catástrofe por el huracán Isaac. "Cuando una familia se ve afectada por una catástrofe, a menudo afloran otros problemas socioeconómicos subyacentes. Nuestro modelo de gestión de casos no sólo aborda las necesidades de recuperación, sino que también trabaja para abordar los problemas subyacentes. Nuestro objetivo es crear resiliencia a largo plazo para la familia en aras de la mejora de la comunidad en su conjunto."
Como saben otros organismos, la recuperación tiene que continuar mucho después de que haya desaparecido la atención mediática sobre la catástrofe. Seguir llamando la atención de los organismos gubernamentales y otros financiadores sobre estas necesidades es una parte integral de la gestión de casos de catástrofe. El impacto del programa del huracán Isaac continuará, no sólo en las vidas de las personas a las que Catholic Charities ha prestado servicios, sino también en las asociaciones que Catholic Charities ha establecido con organismos gubernamentales y una red de organizaciones sin fines de lucro y grupos religiosos. Con un modelo eficaz de gestión de casos y colaboración, la comunidad del sur de Luisiana ha creado su propia capacidad de recuperación y preparación para futuras catástrofes en el estado.