"Me encantaría ser un empresario de éxito Y ayudar a mi comunidad aquí. ¿Por qué no?"

Mohammad siempre quiso ser empresario. Cuando vivía en Malasia, tras abandonar Birmania, su problemática nación natal, ayudó a dirigir un negocio con una familia que lo acogió como propio. Sin embargo, no pudo tener éxito en los negocios en Malasia, ya que se le impidió obtener un estatus legal. Después de vivir 22 años en Malasia, me sentía como en mi propio país, pero el gobierno siempre me rechazaba. Me pasó cuatro veces, y siempre se llevaban el dinero que había ganado. Perdí casi 80.000Ringgit (20.000 USD)".

Tras llegar a Estados Unidos como refugiado, Mohammad tiene la oportunidad de trabajar duro y utilizar sus conocimientos empresariales para empezar una nueva vida. Ahora regenta una tienda de comestibles y trabaja para Caridades Católicas y hospitales locales como intérprete rohingyano. Su vida sigue llena de retos, pero tiene la oportunidad de triunfar. "Vine a Estados Unidos solo", dice. "Mi padre aún vive en Bangladesh, y perdí a mi madre en 2009. Llevo 23 años separado de mi familia. Nunca tuve la oportunidad de verlos después de irme, porque nunca me dieron el estatus legal para verlos.Desde 2014, me han dado la oportunidad de ir a verlos, después de 23 años. Ha sido un reto no verlos durante tanto tiempo, pero al venir a este país, por fin tendré la oportunidad. Hay grandes oportunidades para mí".

Nuestras historias

Mantente conectado. Inscríbete para recibir información actualizada de Caridades Católicas.