Año de la Misericordia - Acoger a los sin techo
ORACIÓN DE APERTURA
Señor, para quien nadie es forastero y de cuya ayuda nadie está nunca lejos, mira con compasión a los que no tienen donde vivir; devuélveles, te rogamos, un hogar propio, y danos un corazón bondadoso para ayudar a los sin techo en su necesidad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
LEER LUKE 16:19-31
SALMO RESPONSORIAL 68:5, 6-7, 8-9, 10-11, 20
R./ Bendito sea el Señor día a día.
Cantad a Dios, alabad su nombre; exaltad al jinete de las nubes. Alégrense ante aquel cuyo nombre es el Señor. R./
Padre de los huérfanos, defensor de las viudas- Dios en su santa morada, Dios da un hogar a los desamparados, conduce a los prisioneros a la prosperidad. R./
Dios, cuando saliste delante de tu pueblo, cuando marchaste por el desierto, la tierra tembló, los cielos se derramaron, ante Dios, el Dios de Israel. R./
Derramaste abundantes lluvias, Dios, tu heredad era débil y la reparaste. Tus criaturas habitaron en ella; la establecerás en tu bondad para con los pobres, oh Dios.
Tiempo de reflexión/discusión
INTERCESIONES
Que todos los gobiernos trabajen sin descanso para proporcionar alimentos, ropa y vivienda a todos los que los necesitan, roguemos al Señor.
Señor, escucha nuestra oración.
Rogamos al Señor que cada comunidad local apoye políticas y acciones para acabar con el sinhogarismo en sus distritos.
Señor, escucha nuestra oración.
Que las personas que viven en el mismo barrio practiquen hábitos de vida saludables por el bien de su comunidad y de las zonas comunes, roguemos al Señor.
Señor, escucha nuestra oración.
Para que seamos siempre buenos administradores en el uso y conservación de nuestra casa común, la tierra, roguemos al Señor.
Señor, escucha nuestra oración.
Roguemos al Señor que los lugares de culto sigan siendo santuarios donde la gente pueda encontrar descanso y paz.
Señor, escucha nuestra oración.
Padre nuestro...
ORACIÓN FINAL
Oración del Papa Francisco por el Año Jubilar de la Misericordia (extracto)
Señor Jesucristo, tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre celestial, y nos has dicho que quien te ve a ti lo ve a Él. Tú eres el rostro visible del Padre invisible, del Dios que manifiesta su poder sobre todo con el perdón y la misericordia: Que la Iglesia sea tu rostro visible en el mundo. Envía tu Espíritu y conságranos a cada uno de nosotros con su unción, para que el Jubileo de la Misericordia sea un año de gracia del Señor, y tu Iglesia, con renovado entusiasmo, lleve la buena noticia a los pobres, proclame la libertad a los cautivos y oprimidos, y devuelva la vista a los ciegos. Te lo pedimos, Señor Jesús, con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios por los siglos de los siglos. Amén
OBRA DE MISERICORDIA ESPIRITUAL
Consolar al afligido" significa entrar en el ámbito del sufrimiento de otra persona para que no esté sola. Estar con la persona afligida le recuerda que la aflicción, por terrible que sea, no agota su identidad. Puede que exista o no un remedio para la aflicción, pero la presencia amorosa del prójimo siempre es una posibilidad.
CITA DE LA MISERICORDIA
"No podemos encontrar ninguna justificación social o moral, ninguna justificación en absoluto, para la falta de vivienda." -Papa Francisco