Caminar con amor, no correr con miedo
El primer día de la semana es siempre un día ajetreado. Pero María Magdalena encontró tiempo para ir a buscar a Jesús. Después de la traumática experiencia de ver a Jesús crucificado, María hizo lo necesario para pasar por el proceso de duelo.
Me pregunto si se sentía un poco desesperanzada y perdida. Me pregunto si, al haber perdido a alguien a quien estaba tan unida, el dolor pesaba mucho en su corazón. Me pregunto si la repentina sorpresa de no ver el cuerpo de Jesús en la tumba le causó gran temor y ansiedad y por eso corrió a contárselo a los discípulos. Ese mismo miedo se extendió a los discípulos, y ellos también corrieron al sepulcro.
La lectura del Evangelio de hoy nos recuerda que el miedo puede vencernos muy rápidamente. Podemos comprobarlo cuando tememos iniciar un debate con familiares y amigos, y evitamos hablar de nuestra fe o compartirla. Sin embargo, los discípulos no permanecieron temerosos, ya que recordaron todo lo que Jesús les había dicho y, mediante el poder de su Espíritu Santo, difundieron la Palabra de Dios a los demás, haciéndolo con amor y misericordia.
Nuestro trabajo en Catholic Charities puede ser temeroso a veces. Encontramos desafíos todos los días, especialmente cuando caminamos en solidaridad con los que más luchan. Pero nos mantenemos fuertes sabiendo que Jesús ha resucitado. En esta fiesta de San Juan, que nuestra fe nos lleve a nuevas alturas y nos desafíe a no correr más con miedo. En cambio, caminemos en el amor y la solidaridad con los demás, porque es entonces cuando nos encontramos con nuestro Señor resucitado.
Cynthia Quintanilla, Directora Ejecutiva de Caridades Católicas Diócesis de Lubbock, Texas, es actualmente una estudiante en la Unión Teológica Católica y está terminando su grado MAPS en 2024. Le gusta leer, escribir y cocinar en su tiempo libre.