Señales de los tiempos, señales de esperanza 

    27 de marzo de 2025
    Sitio web de la reflexión sobre la Cuaresma 2025

    A medida que nos acercamos al punto medio de la Cuaresma, sería prudente realizar una autoevaluación. ¿Cómo vamos con los compromisos que asumimos esta temporada? Independientemente de nuestros objetivos cuaresmales, todos tienen una cosa en común: acercarnos a Dios. Nos estamos preparando para celebrar el milagro de Pascua de nuestra fe, y por eso “rasgamos nuestros corazones, no nuestras vestiduras”, como nos implora el profeta Joel. En este punto medio encontramos el coraje para avanzar hacia un nuevo futuro, pero debemos superar la brecha para llegar hasta allí.

    En las lecturas de hoy, el profeta Jeremías nos anima:“Escuchen mi voz, así yo seré su Dios y ustedes serán mi Pueblo”.Es en la oración que aquietamos nuestros corazones y mentes el tiempo suficiente para escuchar la voz de Dios.En lugar del Aleluya durante la Cuaresma, tenemos el versículo antes del Evangelio como una postura más reflexiva.El profeta Joel proclama:“Pero aún ahora –oráculo del Señor– vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos”,una reprimenda suave que nos recuerda que “aún ahora”, y tal vez especialmente ahora, podemos regresar a Dios, quien está ansioso por proporcionar gracia y misericordia.

    En la lectura del Evangelio, Jesús advierte contra la división cuando dice: “Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra”.La división que enfrentamos hoy es la misma división que enfrentamos hace dos mil años. Tenemos corazones divididos, con un latido alcanzando la forma en que solían ser las cosas, y el otro alcanzando el borde hacia un futuro desconocido. Es solo a través de la reconciliación que podemos reparar nuestros corazones heridos y cerrar la brecha.

    Este Año Jubilar, nuestro Santo Padre, el Papa Francisco, nos ofrece el poder de la Esperanza.Anunció el Jubileo con una Bula titulada Spes non confundit (“La esperanza no defrauda”), una frase familiar tomada de la carta de San Pablo a los Romanos. En este documento se nos recuerda que“además de encontrar esperanza en la gracia de Dios, también estamos llamados a descubrir la esperanza en las señales de los tiempos que el Señor nos da...Las señales de los tiempos, que incluyen el anhelo de los corazones humanos que necesitan la presencia salvadora de Dios, deben convertirse en señales de esperanza”.

    Mientras caminamos en una peregrinación de esperanza este Año Jubilar, quizás podamos reflexionar sobre la realidad de la división como signo de los tiempos. Una señal que nos llama a responder fielmente y a construir puentes donde se pueda compartir la esperanza. Jesús fue un constructor de puentes. No nos está pidiendo que lideremos, solo que lo sigamos en el camino junto con los pobres, los marginados y nuestros vecinos hacia un futuro donde las cosas sean un poco mejores para todos. Es sobre el puente juntos que experimentamos el anhelo del corazón de esperar como pueblo en una peregrinación común de regreso a Dios.


    Kelley Henderson se desempeña como presidenta y directora ejecutiva de Servicios Sociales Católicos en Columbus, Ohio, ayudando a personas mayores vulnerables, familias y personas con discapacidades en el centro y sur de Ohio.

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