Oración por la sanación racial
Oración de apertura
Dios de justicia, en tu sabiduría creas a todas las personas a tu imagen, sin excepción. Por tu bondad, abre nuestros ojos para que veamos la dignidad, la belleza y el valor de cada ser humano. Abre nuestras mentes para comprender que todos tus hijos son hermanos y hermanas de la misma familia humana. Abre nuestros corazones para que nos arrepintamos de actitudes racistas, comportamientos y discursos que degradan a los demás. Abre nuestros oídos para escuchar los gritos de los heridos por la discriminación racial y sus apasionadas peticiones de cambio. Fortalece nuestra determinación para reparar las injusticias del pasado y corregir los errores de la historia. Y llénanos de valor para que podamos curar heridas, tender puentes, perdonar y ser perdonados, y establecer la paz y la igualdad para todos en nuestras comunidades. Te lo pedimos en nombre de Jesús. Amén.
Salmo responsorial
Salmo 130: 1-8
R. Te invocamos, Señor, desde lo más profundo de la tierra.
Desde las profundidades te invoco, Yahveh; ¡Señor, escucha mi clamor! Que tus oídos estén atentos a mi clamor de misericordia. R.
Si tú, Yahveh, llevas la cuenta de los pecados, Señor, ¿quién podrá resistir? Pero contigo está el perdón y por eso eres venerado. R.
Yo espero a Yahveh, mi alma aguarda y espero su palabra. R.
Mi alma espera al Señor más que centinelas la aurora. Más que centinelas para el alba, espere Israel en Yahveh, R.
Porque con Yahveh hay misericordia, con él hay abundante redención, y él redimirá a Israel de todos sus pecados. R.
Lectura de las Escrituras
Isaías 32: 15-18
En aquellos días: El espíritu de lo alto se derramará sobre nosotros. Entonces el desierto se convertirá en un vergel Y el vergel en un bosque. El derecho habitará en el desierto y la justicia en el huerto. La justicia traerá la paz; El derecho producirá calma y seguridad. Mi pueblo vivirá en un país pacífico, En moradas seguras y lugares de reposo tranquilos.
Reflexión
Aquí puede tener lugar una reflexión individual o en grupo sobre las lecturas de las Escrituras o los temas de la sanación racial y la reconciliación.
Peticiones
Con la esperanza de que el arco de la historia se incline hacia la justicia, elevamos nuestras oraciones por la sanación racial, diciendo: Únenos, oh Dios de amor.
Por la Iglesia, para que su voz profética proclame a todos el desafío de romper los ciclos desesperados de pobreza, ignorancia, prejuicios y desesperación que degradan la dignidad sagrada de la humanidad, oramos:
Por nuestro país, para que podamos celebrar nuestra diversidad racial y las contribuciones distintivas y ricas de cada fibra de nuestro tejido cultural, oramos:
Por una acción sabia y decisiva por parte de los líderes locales y nacionales, para que el escándalo del racismo sea erradicado de nuestra sociedad, oramos:
Por el fin del racismo sutil de la opresión económica que impregna las estructuras de nuestra sociedad y reside en muchos corazones, oramos:
Por nuestras comunidades religiosas, para que no sucumban a la indiferencia ni acepten el statu quo, sino que presionen en favor de un cambio fundamental, oramos:
Por las víctimas de la discriminación racial, para que se llenen de esperanza en un futuro más justo, de curación de las heridas recibidas, de valor para abogar por el cambio y por la paz, y de gracia para superar el odio con amor, oramos:
Por los que trabajan por la justicia racial, para que sean sostenidos en la esperanza, fortalecidos con el coraje y colmados de la gracia de perseverar en el amor, oramos:
Otras intercesiones pueden ser ofrecidas aquí.
Padre nuestro...
Oración final
Jesús, hermano nuestro, Tú revelaste a Dios a través de tus sabias palabras y tus obras de amor, y aún hoy te encontramos en los rostros de aquellos a quienes la sociedad ha marginado. Guíanos, por el amor que revelaste, a establecer la justicia que proclamaste, para que todos los hombres vivan en armonía y paz, unidos por ese único amor que nos une a los demás y a ti. Amén.
Signo de paz
Todos los presentes pueden compartir un signo de paz apropiado.