Establecer un motivo
En el Evangelio de hoy, el Sermón de la Montaña de Jesús incluye una enseñanza muy directa para sus discípulos y para nosotros.
Me acuerdo de mis primeras clases de formación religiosa, en las que se nos planteaban desafíos para memorizar los diez mandamientos. Mirando atrás, me doy cuenta de que memorizarlos sentó las bases de mi fe. Para mí, esa lección estableció los principios fundamentales de lo que se necesita para ser un buen cristiano. Eso es lo que Jesús hacía con sus discípulos: establecer un motivo para la labor que estaban llamados a realizar.
El Tiempo de Cuaresma también nos ayuda a establecer motivos. Cuando me diagnosticaron diabetes tipo 2 hace casi un año, me motivé para cambiar mis hábitos alimenticios. Acababa de escuchar a una de mis colegas hablar sobre su propia asistencia y cómo cambiar sus hábitos alimenticios le había ayudado a darse cuenta de lo importante que es que el interior de su cuerpo coincida con el exterior. Ahora se está produciendo una transformación espiritual con cada decisión que tomo de comer alimentos más saludables, alimentos que alimentan mi cuerpo.
Nuestro trabajo en Caridades Católicas es un combustible constante para el camino de muchas personas. Nuestras despensas de alimentos satisfacen las necesidades físicas, nuestros programas de salud mental satisfacen las necesidades emocionales, nuestros programas de desarrollo de liderazgo satisfacen las necesidades espirituales y nuestros programas de asistencia de emergencia satisfacen las necesidades financieras de nuestra comunidad.
Juntos somos la iglesia, y hay muchas maneras en que otros pueden unirse a nosotros en esta exigente labor. El reto consiste en tomar la decisión de dejarnos motivar por el Espíritu Santo para vivir una vida que siga los mandamientos de Dios, enseñando a otros a hacer lo mismo con nuestro ejemplo y trabajando para formar parte de Su reino eterno cuando nuestros días aquí en la tierra hayan terminado. Que todos podamos seguir el ejemplo de amor de Jesús a través de la caridad, la compasión y el sacrificio.
Cynthia Quintanilla es directora ejecutiva de Caridades Católicas para la Diócesis de Lubbock, Texas, y lleva 29 años trabajando en este ministerio. ¡Alabado sea Dios! Cynthia creció asistiendo a la Parroquia Sagrado Corazón y todavía recibe oraciones y palabras de aliento de su primera directora de formación religiosa, la hermana M. Lalemant Pelikan.