Preguntar y escuchar la respuesta
En el Evangelio de hoy, Jesús vuelve a ser puesto a prueba por los "sumos sacerdotes y los ancianos". Ellos le preguntaron: "¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te ha dado esa autoridad?".
No les interesaba la respuesta de Jesús. Intentaban tenderle una trampa para poder acusarle, pero luego se vieron en un aprieto.
¿Cuántas veces jugamos al mismo juego con Dios? Pedimos, pero no queremos escuchar lo que Él nos dice, porque Su respuesta puede ser diferente de lo que queremos. A lo largo de la Escritura vemos a Jesús realizando muchos milagros, pero siempre después de que se le pidiera y la gente mostrara fe en Él.
Tengo que admitir que muchas veces me comporto como uno de los ancianos: Le pregunto a Dios, pero no quiero oír su respuesta, porque exige fe y confianza en Él. Una y otra vez se me ha demostrado que estaba equivocado, pero mi debilidad y mi orgullo no me dejan admitirlo.
Sin embargo, como Dios es paciente y amoroso, sigue mostrándome su gracia y su verdad. He aprendido que todo el trabajo social del que estamos tan orgullosos no significa nada si Cristo no está guiando el camino. No es nuestro liderazgo el que cuenta, es el SUYO. Todo le pertenece a Él, y es sólo cuando nos damos cuenta de esto que los milagros realmente suceden. Toda la gloria y el honor son Suyos.
Roberto Partarrieu es director ejecutivo de Catholic Charities Diócesis de La Crosse.