19 de diciembre de 2021

    19 de diciembre de 2021

    Reflexión diaria de Adviento de Catholic Charities USA

    El Adviento siempre ha sido para mí un tiempo de anticipación lleno de alegría, y me encanta todo lo relacionado con esta época: las liturgias llenas de esperanza, las decoraciones festivas y, sobre todo, la planificación de regalos especiales de Navidad para los seres queridos.

    Recuerdo que hace varios años mantuve conversaciones con mis colegas de Catholic Charities, que me recomendaron que comprara a mi familia un kit de ancestros por ADN para Navidad, y me contaron lo bien que se lo habían pasado sus propios parientes investigando su historia familiar desde esta perspectiva. Era un proceso que confirmaba historias sobre antepasados recientes que les habían transmitido oralmente, y que a veces también descubría parientes de generaciones pasadas que habían venido de lugares muy lejanos. Fue una reflexión sobre el hecho de que la migración siempre ha formado parte de la historia humana desde tiempos inmemoriales y que, a pesar de nuestras diferencias lingüísticas, culturales y físicas, todos formamos parte de una misma familia humana.

    Esta sugerencia de regalo de Navidad de mis colegas me vino a la mente al leer el Evangelio de hoy, en el que San Mateo detalla la genealogía de Jesús. El relato de San Mateo -que comienza con el patriarca Abraham- enumera tres grupos de catorce antepasados para un total de 42 generaciones entre la época de Abraham y el nacimiento de Jesús. Los hombres y mujeres de estas 42 generaciones -los antepasados del propio Jesús, que habían experimentado no sólo las bendiciones y la providencia de Dios, sino también tiempos de esclavitud, Éxodo, guerra y exilio- vivieron vidas y tuvieron experiencias no muy distintas de las de algunos de los 272 millones de emigrantes internacionales de hoy -más del 3,5% de la población mundial-, 160.000 de los cuales fueron asistidos por las Agencias de Caridades Católicas de todo el país con alojamiento y cuidados de relevo el año pasado.

    En Navidad, siempre me resulta poderoso recordar que, como Hijo de Dios, Jesús mismo podría haber elegido cualquier medio para entrar en nuestro mundo. Sin embargo, eligió nacer en una familia que, como la nuestra, es el producto de generaciones de hombres y mujeres que nos precedieron -a través de viajes, triunfos y dificultades- y nos dieron la vida. El mensaje que Jesús nos transmite en Navidad a través de su humilde nacimiento es para mí el mayor testimonio de la dignidad de toda persona humana, y el mejor regalo de Navidad que podríamos pedir.

    Tom Dobbins Jr. es Coordinador de Justicia y Paz de Caridades Católicas de la Archidiócesis de Nueva York, Productor de la emisión radiofónica "JustLove" en el Canal Católico 129 de Sirius/XM, y Presidente Emérito de la Asociación Mesa Redonda de Directores Diocesanos Católicos de Acción Social.

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