Una alegría incontenible

    21 de diciembre de 2023
    Gráfico de reflexión del día 19 de Adviento. Pinceladas de acuarela de ramas de árbol de Navidad en blanco y verde pálido.

    ¿Alguna vez te has sentido tan lleno de alegría que no has podido contenerte? ¿Caminaste por la calle sonriendo y saludando a todos los extraños? ¿No has podido dejar de tararear o cantar una canción alegre? ¿Tenías un resorte extra en el paso? ¿Le costaba estarse quieto? Es fácil imaginar ese sentimiento en las lecturas de hoy, en las que vemos repetidas descripciones de una alegría que no puede -ni debe- contenerse.

    En primer lugar, el profeta Sofonías nos exhorta a "gritar de alegría", "cantar alegremente" e incluso "regocijarnos" de todo corazón. No nos llama a la mera felicidad, sino a la alegría, un resplandor que nos llena por completo y se desborda en cantos y gritos de júbilo. El Salmo continúa con este tema, repitiendo la llamada a "exultar" y "cantar un cántico nuevo", brotado de nuestros corazones llenos de alegría. Como el profeta, el salmista nos asegura que el Señor está cerca, que nos ama, se alegra con nosotros y nos salva.

    Por último, en el Evangelio de Lucas, leemos la visita de María a Isabel, ambas embarazadas. Cuando saluda a María, el bebé que lleva salta en el vientre de Isabel. La palabra "exultar" viene del latín exsultāre, que significa "saltar". El niño Juan está literalmente exultando en presencia de Jesús, y en anticipación de su nacimiento. Incluso antes de su propio nacimiento, Juan comienza a cumplir su misión de "dar testimonio de la luz".

    A medida que el Adviento se acerca a su culminación con la celebración de la Natividad, nuestra propia expectación crece. Como un niño pequeño, incapaz de dormir la noche anterior a Navidad, esperamos con gozosa expectación la encarnación del Señor que nos salva, comparte nuestra humanidad, llora con nosotros y canta con nosotros: nuestro Dios-con-nosotros, Emmanuel.

    Que este tiempo especial de Adviento sirva siempre para renovar nuestra alegría infantil ante la venida del Señor, y que esa alegría no se contenga sólo en este tiempo. Por el contrario, llevemos esa alegría en nuestros corazones durante todo el año. Que nuestras sonrisas surjan naturalmente de lo más profundo de nuestros corazones renovados y que "demos testimonio de la luz", compartiendo la buena nueva con todos.


    Timothy P. Williams es un débil samaritano, aficionado al fútbol americano de los Bisontes del Estado de Dakota del Norte y Director Nacional de Formación de la Sociedad de San Vicente de Paúl en Estados Unidos.

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