Declaración de solidaridad: una respuesta católica a COVID-19 entre rejas
20 de mayo de 2020
El Papa Francisco nos insta a todos a no olvidar a quienes se encuentran en prisión o detenidos. No importa el daño que uno haya causado o sufrido, toda persona está hecha a imagen de Dios y debe ser tratada con dignidad y respeto. El COVID-19 ha afectado a todas las comunidades, especialmente a las más vulnerables de entre nosotros. La pandemia es especialmente devastadora para quienes viven y trabajan en prisiones, cárceles y centros de detención y reinserción, donde la proximidad ha dado lugar a una peligrosa propagación de la enfermedad.