Los miedos escolares vencidos gracias a los partidos de béisbol y la amistad
Jayla, alumna de octavo curso, está deseando aspirar al cuadro de honor en el instituto el año que viene. Eso no habría sido así hace dos años.
Se había pasado todo el curso portándose mal en clase y dejando tareas sin terminar. Un terapeuta escolar la remitió a un programa de mentores de Catholic Charities, y Jayla conoció a Jen durante el verano.
Jen ayudó a Jayla a planificar actividades divertidas y educativas, como explorar lugares históricos y hacer voluntariado en lugares de servicio locales. Fueron a un partido de los Red Sox, a la biblioteca local e incluso a un concierto.
A través de sus actividades compartidas, Jayla le confió a Jen que su familia estaba pasando por un momento difícil, lo que le impedía concentrarse en la escuela. Jen la apoyó cuando falleció su padrastro y le sirvió de recurso cuando tenía preguntas difíciles sobre los deberes o simplemente necesitaba a alguien con quien pasar tiempo.
Ahora Jayla espera tener éxito en la escuela y continuar su amistad con Jen en los años venideros.
"Siento que puedo hablar con Jen de cualquier cosa", dice sonriendo.