Combatir la adicción y reconocer que "soy hijo de Dios"
- Vivienda asequible,
- Servicios básicos,
- Salud integral
Janice llegó a Catholic Charities buscando una cama para pasar la noche, pero su dependencia de las drogas y el alcohol le impedía vivir una vida plena. El gestor de su caso nunca renunció a ayudarla a labrarse un futuro mejor.
Comenzando con un refugio temporal, Janice empezó a desarrollar una relación con su gestor de casos de Catholic Charities y empezó a darse cuenta del impacto de las malas decisiones que estaba tomando. Se inscribió en las reuniones de AA y empezó a ir a la iglesia con frecuencia. Desde que era adolescente, había dependido de las drogas y el alcohol para calmar su dolor físico y emocional; ahora veía el daño que estaban haciendo a su cuerpo y a las relaciones con su familia y amigos.
Su viaje para volver a encarrilar su vida continuó cuando recibió una ayuda para la vivienda que le permitió asegurarse un lugar permanente al que llamar hogar por primera vez en años.
Ahora es capaz de mantener un trabajo a tiempo completo, guardar dinero para un día lluvioso y esperar años libre de los daños asociados a sus antiguos hábitos. Caridades Católicas me ayudó a romper el ciclo de la adicción, dice Janice. "Me ayudaron a recordar que soy hija de Dios".